Cliclo cancelado.

Tal cual.

Con las ganas que tenía de que me bajase la regla, para empezar con el segundo ciclo de Omifin. Mi gozo en un pozo.

Os conté que el domingo por fin apareció, después de una semana de retraso (con ovulación confirmada). La intención era resolver mis dudas en la consulta, y empezar de nuevo el tratamiento hoy mismo.

Pero cuando hemos llegado y ha visto la eco, hemos despejado todas las dudas. Según me ha dicho, una vez me inyecté el Ovitrelle la ovulación no tiene marcha atrás. Por tanto el foli que vimos en la eco previa a ovular, se rompió y siguió su camino.

Pero la cosa no queda ahí, mi cuerpo que va por libre, ha decidido utilizar el sobrante de Omifin para seguir desarrollando folículos, y tengo uno vacío, residual, de un tamaño considerable.

Así que como corremos el riesgo de hiperestimularle hasta que se haga enorme, lo más sensato es esperar este ciclo a que desaparezca.

Aun así me han citado en unos veinte días, para ver si por un casual hubiera ovulado, y para comprobar el estado de mi amigo vacío.

 

Tú mamá se mima.

 

He decidido ser positiva, disfrutar con Parejo de estos días, y no dedicarle mucho tiempo a comerme la cabeza. Así que deporte, vida sana, y distracciones. Esta vez no me voy a dedicar a esperar.

Reproducción Asistida en la Seguridad Social.

Hace tiempo que quería hablar de esto, puesto que las dudas sobre el proceso y los tiempos, era una de las cosas que a mí más me atormentaba.

Primero aclarar, que hablo desde mi experiencia, y que supongo que puede haber diferencias dependiendo del caso, y sin duda, hay variaciones entre comunidades. Obviaré entrar en cómo está han dejado  el patio. 

Lo normal es que pasado un tiempo intentando concebir sin conseguirlo, te plantees visitar al ginecólogo. En mi caso (esto no sé si varía entre comunidades) el primer paso es ir médico de familia y solicitarle una cita con un ginecólogo (para después de cinco meses me dieron a mí😳).

Tras la espera me tocó cita con un ginecólogo. Uno, que aclaro, no es especialista en reproduccion (al menos en mi caso, voy a dejar de repetirlo, que ya ha quedado claro que la experiencia es personal). Y la buena mujer no me mando más que unos análisis y esperar ocho meses (los necesarios para que hiciera un año que estábamos buscando).

Así que lo que sí puedo asegurar es que por protocolo (y si no tienes nada diagnosticado que impida la vía natural) no te envían a reproducción asistida hasta pasado un año de intentarlo. No te digo nada, y te lo digo todo.

Transcurrido ese tiempo pasamos (a partir de aquí el proceso es conjunto) a la primera consulta de reproducción asistida, donde te hacen un cuestionario y te exploran, ecografía vaginal y citología (yo la tenía reciente y no fue necesario) .

De esa consulta salimos con el “encargo” de hacernos las siguientes pruebas:

– Yo: estudio hormonal completo y próximamente histerosalpingografía.

-El: estudio de fertilidad (analítica) y seminograma.

Puesto que el estudio hormonal hay que hacerlo entre el día 3 y 5 del ciclo, la siguiente visita para consultar los resultados, en nuestro caso, es en ciclo siguiente.

A partir de ahí, con todas las pruebas hechas (a mí me falta la histerosalpingografía), deciden con que tratamiento empezar.

Añadir también, que dependiendo de la comunidad autónoma (Murcia, por ejemplo) te exigen, para pasar a RA, estar casada o llevar como pareja de hecho al menos dos años. Tengo que dar gracias, porque parece que en ese aspecto en mi comunidad son de este milenio, y no me han pedido nada.

Resumiendo la Seguridad Social, es un recurso necesario, que en mi opinión necesita de muchas mejoras. Pero lo que es un hecho aplastante, es que, en el mismo tiempo por privado me ha dado tiempo a hacer seis ciclos tomando inositol y a empezar tratamiento con Omifin (segundo ciclo ya). Mientras que en la Seguridad Social, ni siquiera se han molestado en diagnosticarme SOP aún. 

Que conste que no es un alegato a favor de la sanidad privada. Sino más bien la reclamación imperiosa de que no tengamos que pagar dos veces por un servicio que es imprescindible. Y por qué en la sanidad pasa un poco lo mismo que con la justicia (la justicia,aplicada tarde, no es justa)…

Pues yo digo, porque lo he experimentado en mis propias carnes, que:  la sanidad, aplicada tarde, no es sana.


Iktsuarpok.

El otro día leí un artículo que hablaba de palabras que no tienen traducción en otros idiomas. En ocasiones son sentimientos o acciones que todos conocemos, o hemos sentido/realizado en algun momento, pero que por algún extraño motivo no tienen una palabra para designarlo en nuestro idioma. En otras están tan intimante ligadas a la cultura a la que pertenecen, que en nuestro contexto son innecesarias. 

Así me encontré con Iktsuarpok, una palabra de origen inuit, que los esquimales utilizan para definir “el sentimiento que te lleva a salir y entrar, salir y volver a entrar, para comprobar si llega alguien” 

En realidad se parece bastante a nuestra “impaciencia”, pero en el caso de los inuit, pueblo cuya hospitalidad es bien reconocida , hace alusión a la excitación que sienten con la visita de alguien esperado o no.

Pues yo, que me lo llevo todo a mi terreno (si señores, así soy yo) He decido que siento Iktsuarpok. Que tengo impaciencia, porque espero a alguien que deseo con toda mi alma, y la excitación de querer que llegue cuanto antes, me hace salir una y otra vez de casa, para ver si lo veo llegar.

Yo, preguntandome sobre los misterios del universo.

Bueno pues esto es así.

Hace unos días os contaba que el primer ciclo de Omifín/Utrogestan/Progesterona finalizaba con test (negativo, en mi caso)  y, se supone, que con la llegada de la regla.

Pero no. No fue así. Y de pronto me encuentro con un negativo, la regla sin venir y mi cabeza aferrándose a todo tipo de testimonios peregrinos, sobre “falsos negativos”. Seguro que a alguna le suena.

Gracias a la magia de las nuevas tecnologías (y a que lo pago, claro), el mismo sábado estaba mandando un mensaje a mi gine, la Dra. Pro, y tras sorprenderse, me aconseja dejar la medicación y esperar cinco días y una beta.

Así que, cinco días después me hago la beta, y nada, (era de esperar) negativo. Y la regla sin venir.

Aquí es donde empieza mi desconcierto: con  ovulación confirmada…¿cúanto está durando mi fase lútea? 

Al final, ayer, con un día de retraso apareció por fin. Y digo por fin, porque tras descartar embarazo, estaba deseando que llegase para volver a empezar. Resumiendo ha tardado 23 días desde la ovulación, y 25 desde que me puse el Ovitrelle.

Esta semana tengo que asistir de nuevo a la consulta de Dra. Pro, aunque para este ciclo tengo que seguir las mismas pautas que el anterior. Le preguntaré, a ver si tiene alguna idea de lo que ha podido pasar.

Empezamos nuevo ciclo, con ganas y con la esperanza de que este sea el nuestro. Deseadme suerte.

Primer Tratamiento: Omifin/Ovitrelle/Utrogestan 

Septiembre siempre me pareció época de comienzos,  a nosotros nos tocó empezar el tratamiento con Dra. Pro.

La verdad es que si había algo que nos definía ese día era la impaciencia. La espera en la sala se hizo interminable. Cuando por fin entramos, le expliqué mis “avances”, y que no habían sido todos los que yo quisiera.

Así que después de una eco me confirmó lo que ya esperaba: empezamos tratamiento. Muchas ya lo conoceréis, entra dentro de los clasificados como métodos de relaciones programadas (suena peor de lo que es).

El tratamiento comienza el día 5 del ciclo, suministrando durante 5 días citrato de clomifeno, Omifin (en mi caso), encargado de hacer crecer los folículos. 

Mi nuevo cóctel

Tras ello pasamos a los controles ecográficos. Quiero incidir en la importancia de esto, por que en mis circunstancias (SOP) aumenta el riesgo de una hiperestimulación ovárica con la administración de clomifeno. Así que es de vital importancia hacer un seguimiento, no sólo para comprobar si está siendo efectivo, si no también para comprobar que no hay hiperestimulación.

Una vez que el tamaño del folículo es adecuado (se acerca la ovulación), se inyecta Ovitrelle 250, para producir la rotura del folículo. Con este último paso nos aseguramos que la ovulación se produce.

A partir de aquí, nos encargamos nosotros 😍😍😍.

El día siguiente a la ovulación comienzo a tomárme la progesterona, Utrogestan 200 en mi caso. Esto se hace, porque el clomifeno tiende a dejar fino el endometrio, dificultando o impidiendo la implantación. Así que tomó progesterona de manera preventiva durante los quince días que dura mi fase lutea. El día 16 (de fase lutea) es el día del test.

A los 16 días las opciones son dos, o te viene la regla, o estás embarazada.

Bien, la teoría perfecta Vera! 

Pero la realidad nunca es como te la imaginas…

De vuelta

A veces llega un momento en el que necesitas tomar aire y despejarte. Alejarte y pensar menos, y disfrutar más. 

Tras mi vista a Dra. Pro, en Mayo, en la que me recomendó seguir con el inositol durante seis meses (cuatro, puesto que ya llevaba dos). Y provocarme la regla con progesterona, cuando no bajase en 60 días (me dijo que era poco recomendable estar más tiempo); salimos contentos. 

Nos encantó el trato, los conocimientos que tenía del tema, y sus indicaciones, que seguían el mismo rumbo que me habían marcado desde la Asociación

Pero de pronto comprendí que este no iba a ser un camino corto, y que tendríamos que poner mucho de nuestra parte, inositol, alimentación adecuada… Un cambio de vida que requería toda mi concentración.

Así que decidí alejarme de todo lo que no fuera centrarme y disfrutar. Aprender unos hábitos nuevos, y así hacer la espera más llevadera.

 

Concentrandome en mi cambio de vida.

 
Pasaron los meses y aunque los cambios me hicieron sentir mucho mejor,  los resultados esperados no llegaban.

Así llegamos a septiembre, el mes en el que tenía un ver de nuevo a Dra. Pro, y en que me diría cuál era el paso siguiente.

Por otro lado en octubre, también tenía cita en la Seguridad Social, para empezar de manera paralela el procedimiento, por si fuera necesario recurrir a tratamientos más costosos.

Así que así empecé el curso. Ilusionada e impaciente. 

Y no hacía mal en estarlo.

Primeros pasos: Inositol

A mediados de marzo comencé a tomar Ovusitol

 

Tachán! el inositol llegó a mi vida

 
El Ovusitol como muchas sabeís ya es un complemento vitamínico de venta en farmacias, sin receta médica, puesto que no es un medicamento. Si queréis saber más os remito a este post de Diario de una madre ingeniera, que lo explica genial.

Es primo hermano de otros como el Soniase, Seidivid o el más reciente Ovoforte.

Todos tienen en común los dos componentes que los hacen óptimos para preparar el embarazo y al parecer regular los ciclos hormonales y la calidad ovocitaria: el ácido fólico y el inositol.

El ácido fólico recuerdo que es para prevenir los defectos de tubo neuronal en las primeras fases de formación del futuro bebé, y que la dosis recomendada aproximada es de 400 ug  al día. 

El inositol tiene una dosis recomendada de 4000 mg. Por tanto en el caso del Ovusitol, y del Seivid la dosis será de dos sobres al día, mientras que Soniase (que se queda corto en inositol) y Ovofote sólo necesitan un sobre al día. 

Aquí tenéis la comparativa de la página dónde se vende el Ovoforte

En cuestión de precios:

  • Ovusitol (es el que he utilizado hasta ahora) Oscila entre los 13,75 – 15,65  € en farmacias Online, y los 16,90 – 18,50 € que me costó en la farmacia ( y digo que oscila porque lo compré en la misma farmacia con 15 días de diferencia😳) . En mi caso se convierte en unos 35,40 € al mes.
  • Soniase ya os digo que no lo he usado, pero lo he visto en farmacias Online por unos 28 €, como en este caso es un sobre al día (con menos inositol) el precio total seria el mismo 28,00 € al mes.
  • Seidivid también Online tiene un precio de unos 16,90 €, como se necesitan dos sobres, el precio sería de unos 33,80 € al mes.
  • Ovoforte ahora mismo están en promoción, y hacen un 20% de descuento, sale por 26,90 € al mes, gastos de envío incluidos.

Como podéis ver se hace evidente que tengo que cambiar de marca ¿no?😂. 

Bueno, pues en esas estaba…leyendo mil entradas para recopilar información, cuando de pronto encuentro una, de una chica a la que desde aquí quiero dar algo más que las gracias (y lo siento de corazón porque soy incapaz de encontrar de nuevo tu comentario). Básicamente decía que el Inositol es un complemento alimenticio que se utiliza también mucho en el mundo del culturismo, ellos lo consumen puro (sin ácido fólico y demás micronutrientes) y en polvo. Y una bolsa de 250 g. (las hay también de 500 g., y de 1000 g.), tiene un precio de 13,49 € (sin gastos de envío). 

Os recuerdo que la dosis recomendada de inositol es de 4 g. al día, 120 g, al mes…lo que hace un total de…(momento “Un, dos, tres…”) 6,50 € al mes, sin gastos de envío. Lo sé, vendrán a matarme de alguna farmaceutica.

Bien pues ni que decir tiene que en cuanto acabe la caja, el Ovusitol será sustituído por una bolsa de Inositol en polvo, y complementada con el Acfol de toda la vida, a 2,79 € el mes.

¿Os preguntareis porque me he vuelto la loca del inositol?

Desde que empecé a tomarlo me ha mejorado considerablemente el acné, tengo un flujo más abundante y consecuentemente me es más fácil tratar de identificar el momento de la ovulación. 

Como contrapunto diré que provoca unos gases considerables. Pero lo mejor es que consiguió (creo que se lo tengo que agradecer a él) que me bajase la regla después de 9 meses, aunque el manchado fue corto y muy poco abundante (igual hasta es otra cosa).

Con todos estos datos, creo que merece la pena seguir intentando, al menos hasta que a final de mes me vea Dra. Pro.

El próximo día el Estudio Hormonal. 

Buscando el camino II

Tras la visita al ginecólogo de la Seguridad Social, en la que nos aconsejó sentarnos a esperar que creciese la hierba mientras mi menstruacion volvía, Pariento y yo, nos quedamos un poco desconcertados: ¿de verdad no podíamos hacer nada para avanzar, más que esperar? 

En un ataque de desesperación se me ocurrió ir a hablar con Cielo, la matrona. Después de una semana (otra más), conseguí que nos atendiera, le expusimos las dudas y preguntamos si había algo que estuviera en nuestras manos: alimentación, pautas de ejercicio, complejos vitamínicos, medicación…lo que sea para favorecer mi ovulación. ¿Adivináis la respuesta? ESPERAR Y TENER PACIENCIA. Lo que apostilló con un: tenéis que ser pacientes, os espera un camino largo y duro, pero sois afortunados porque sois jóvenes, después de los 35, en vuestro caso será prácticamente imposible (ole sus huevos narices, esto una tía que no ha visto ni una ecografía, ni una analítica mía, y que aunque sospecho que lo que tengo es un SOP en toda regla, aún nadie me lo ha diagnosticado)

¿En serio?

Según ella no existe ninguna pauta, alimentación o complejo vitamínico que pueda seguir para mejorar mi estado (WTF!!!!) Medicamento si, pero si mi ginecóloga había considerado que lo mejor era observarme en estado “natural”, pues que ella tampoco le va a llevar la contraria. 

Así que al menos esta vez la consulta sí que sirvió de algo. Cuando salimos de ella, y por triste que pudiera parecer, la decisión estaba tomada, necesitábamos un seguro privado

Y aquí quiero hacer un inciso, porque nuestra decisión no fue motivada por la poca o mucha profesionalidad de la gente que nos atendió, que habrá de todo, como en botica; además un alto porcentaje de sanitarios se dedican tanto al ámbito privado como al público, por tanto en muchos casos son los mismos. Si tomamos esta decisión es, porque debido a la nefasta administración de nuestra sanidad pública, nosotros no hemos tenido, a lo largo de estos 10 meses, la posibilidad de hablar con una sola persona que nos oriente, nos tranquilice, o nos guíe en este proceso. Y si el precio de nuestra tranquilidad y de tener la sensación de que estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos es pagar un seguro, aunque nos tengamos que privar de algo, lo hacemos.

Mientras iba tramitando lo del seguro, y de manera paralela fuí recopilando toda la información que pude sobre SOP, amenorrea, ovulación… Uno de estos días tuve la suerte de hablar con una amiga que al parecer (yo no lo sabía) pasó por algo similar. Su problema era un hipotiroidísmo combinado con un SOP,  que le habían dejado sin menstruación durante todo un año. Me habló de su doctora (a la que a partir de ahora llamaré Doctora Pro), y de que lo primero con lo que probaron fue, el Ovusitol. 

A ella no le funcionó, pero a sabiendas de que a muchas mujeres les funciona, y que se puede comprar sin receta en la farmacia, me recomendó probar, hasta que me dieran cita con la Doctora Pro (que entra en el cuadro médico de mi seguro, pero debe ser tan “pro” que me han dado cita para finales de este mes). 

Esa misma tarde, el Ovusitol  estaba sobre mi mesita, de esto hace ya un mes y 13 días, exactamente. En el próximo post, os explicaré los resultados. Pero ya os adelanto, que son mejores de lo que esperaba.

Buscando el camino

En el post anterior me quedé explicando nuestra visita a la matrona, Cielo, y la sensación que se nos quedó a ambos cuando nos dijo que lo único que podíamos hacer es esperar a que la regla hiciese su aparición por una extraña suerte de ciencia infusa. (Por cierto, la regla no, pero tuve un manchado marrón que me duró cinco días, gracias a la magistral intervención de Cielo)

Siempre he sido de naturaleza curiosa, así que no pude evitar lanzarme sobre la tablet, cual Gollum, para recorme el ciberespacio al completo: páginas médicas, consultorios, blogs….(¿os suena?) 

Cuando estaba a punto de empezar a echar humo, decidí hacer lo que hago siempre que necesito encontrarme: consultar a MamaOráculo.

MamaOráculo es mi santa madre, que no sé como lo hace, pero siempre tiene la solución adecuada a mis divagaciones. En este caso la célebre frase fue:

– Mañana vas a ir a la consulta de tu médico de cabecera, y hasta que no te mande al ginecólogo, no salgas de allí.

La sabiduría de una madre pocas veces tiene algo por lo que replicar, así que al día siguiente me presenté allí con la firme convicción de que saldría con mi cita.

  
Y lo conseguí, pero me costó, vaya si me costó. 

Tuve que apoyar mi petición con un listado interminable de alegaciones: que si hace 9 años (9 AÑOS) que no me ve uno, que siempre me mandáis a citologias, que tengo ya una edad para estar sin menstruar… Juro que lo único que me faltó fue suplicarle de rodillas.

Y al final me la concedió. Cual gracia divina. Para 2 meses más tarde.

Así que  nos armamos de paciencia y a esperar hasta que llegó la visita. 

Y llegó, a mediados de marzo. No cabía en mí de gozo, por fin alguien con unas nociones básicas sobre lo que me pasaba me iba a prestar atención. 

Tras las preguntas de rigor, y que le comentásemos que la idea es tener churumbeles (no se si pronto o tarde a estas alturas, pero tenerlos), me pasa al potro.

Me hace una eco vaginal y me dice (y enseña) que mi ovario presenta aspecto multifolicular, y que mi útero es algo pequeño. Le pregunto, obviamente, que significan ambas cosas, a lo que me dice que no tienen la más mínima importancia, ninguna de las dos, en principio, pero que el aspecto de los ovarios podría indicar un posible caso de Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP), que habría que confirmar (o no) con un estudio hormonal. 

Aquí es dónde le digo, que en años pretéritos, cuando me empecé a tomar la píldora, me hiciero uno. Y que ni mi médico de cabecera ni yo recondamos que tras ese estudio me diagnosticaran nada, aunque si recordamos que los tuvimos que repetir, porque los valores de la prolactina eran altos, pero en un segundo análisis salieron normales. A lo que me contesta que eso es una buena noticia.

Y ahora es cuando viene la parte mas graciosa, me dice que tome ácido folico,  por si acaso (por si acaso ¿qué?, si no ovulo), un día sí otro no, para que no me canse (de hacer el idiota, será), que me haga un estudio entre el día 3 y 5 de mi ciclo (esto si es gracioso, mira, ¿qué ciclo?)  y que prefiere no mandarme nada para que ovule ( ¿y yo? ¿que prefiero yo?)

Y como colofón a la visita, dice que nos vemos pronto, en unos dos meses, pero (oh, sorpresa), cuando consulta a la auxiliar, no me pueden dar cita hasta 7 meses después😱.

Y así volvimos a casa, con la misma cara de tontos que hemos macerado durante dos meses, y con otros siete por delante para perfeccionarla. 

Os podéis imaginar que no nos quedamos de brazos cruzados….pero eso ya es otra historia.